miércoles, 10 de julio de 2013

Boxeadores



No sé como lo hago, pero estoy dentro de ti. ¿Dónde está la jodida salida? Llevo todo el día vomitando. Estoy enfermo y quiero curarme. Soy consciente  que debería salir a tomar el aire, pero la tarde está cayendo y me dan miedo los bares abiertos. El corazón se me acelera al ver tu letra urgente en un posavasos. Voy a quedarme en casa, quiero conocer mis recovecos más raros y a los que debo mi extraña existencia. Quiero conocerlo todo. Quiero entender por qué uno se va y se descompone en la huida. Quiero saber por qué uno se queda y se deshace en la estancia. Hablar contigo era como un combate de boxeo, dar y recibir, dar y recibir, y la frontera no estaba bien definida. Lanzábamos palabras como puños…

INT. SALÓN CASA – NOCHE

TÚ: Me gustaría cerrar los ojos y desaparecer.
YO: Yo me conformaría con una copa.
TÚ: Reconozco esa mirada, vistes ojos de finales tristes.
YO: No queda un simple cubito de hielo.
TÚ: Soy buena adivinando finales.
YO: Me gusta recitar tu nombre entre el tintineo de los hielos deshaciéndose.
TÚ: ¿Te quita las ganas de beber si te muerdo el cuello?
YO: (Silencio).
TÚ: Te voy a comer…

¿Dónde está esa jodida salida?

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